Qi Gong Master Ping

Qi Gong terapéutico: la historia de un maestro y los beneficios de una medicina ancestral

Descubre el Qi Gong terapéutico en línea y explora la historia inspiradora del maestro Peng Sananikone.

Del Laos ancestral a la medicina actual: el recorrido de un maestro de Qi Gong

La historia del maestro Peng Sananikone está indisolublemente ligada a la tradición milenaria del Qi Gong, una práctica tanto terapéutica, energética como espiritual. Nacido en Laos en 1940, desde niño sufrió graves problemas de salud, incluyendo una parálisis casi total de las extremidades inferiores.

Su vida cambia cuando es atendido por un médico y maestro budista, que no solo lo cura, sino que lo inicia en los fundamentos de la medicina tradicional asiática y en la práctica del Qi Gong. Este encuentro determinante abre el camino hacia una recuperación progresiva, pero sobre todo hacia una vocación profunda: comprender y transmitir el arte de la respiración y de la energía vital.

Con los años, el maestro Peng Sananikone sigue una formación rigurosa. Estudia anatomía y fisiología en la Escuela Real de Medicina de Laos y luego completa su aprendizaje en un monasterio taoísta en Taiwán, donde profundiza la práctica del Qi Gong en su dimensión taoísta. Posteriormente ejerce como practicante en un hospital de Laos, integrando la terapia energética a los cuidados tradicionales.

Forzado al exilio en los años 70, se instala en Francia donde continúa practicando y transmitiendo el Qi Gong, a pesar de las dificultades administrativas y el reconocimiento limitado de estas terapias. Su enfoque permanece fiel a la esencia de esta medicina: simplicidad, presencia y escucha profunda del cuerpo.

Una sesión de Qi Gong terapéutico: una experiencia interior

La sesión se desarrolla en silencio. Acostado, el receptor se deja guiar sin expectativas particulares. El practicante coloca sus manos a ambos lados de las sienes, sin hablar, dejando que el tiempo se estire. Según la enseñanza del Qi Gong, el Qi —la energía vital— circula a través de una red de canales invisibles llamados meridianos, que conectan los órganos y sistemas del cuerpo.

Los movimientos son lentos y precisos, alternando imposición de manos, presiones suaves y recorridos energéticos a lo largo del cuerpo. El objetivo no es imponer una acción externa, sino permitir que el organismo recupere su capacidad natural de autorregulación, sin medicamentos, activando sus propios recursos internos.

En el momento, no aparece ninguna sensación espectacular. Sin embargo, cuarenta y ocho horas después, los efectos se manifiestan claramente: vitalidad recuperada, facilidad física inusual, posibilidad de correr y realizar esfuerzos sostenidos, donde antes el cuerpo mostraba límites persistentes.

El Qi Gong: una medicina conocida desde tiempos inmemoriales

Mucho antes de la medicina moderna, el Qi Gong era reconocido desde hace milenios como una verdadera medicina en China y Asia. Sus orígenes se remontan a más de tres mil años, formando parte integral de la medicina tradicional china junto a la acupuntura, la farmacología y el masaje terapéutico.

Antiguamente llamado Dao Yin, el Qi Gong era practicado por monjes, médicos y sabios para prevenir enfermedades, fortalecer los órganos internos, calmar la mente y prolongar la vida. Se basa en un principio fundamental: cuando el Qi circula libremente, cuerpo y mente permanecen en armonía.

Hoy, numerosas investigaciones modernas estudian los efectos del Qi Gong sobre la salud. Los estudios destacan sus beneficios en la reducción del estrés, mejora de la respiración, equilibrio, movilidad y calidad de vida de personas con enfermedades crónicas.

Más que una simple gimnasia suave, el Qi Gong sigue siendo una medicina global, conectando cuerpo, respiración y conciencia. A través de trayectorias como la de Peng Sananikone, esta sabiduría ancestral continúa transmitiéndose, recordando que la verdadera sanación a menudo comienza con la escucha del silencio interior.

Hoy, fiel al espíritu de transmisión del Qi Gong, el maestro Peng Sananikone también ofrece sesiones de Qi Gong en línea, accesibles para todos, dondequiera que se encuentren. Estas prácticas diarias permiten cultivar la respiración, armonizar la energía y preservar la salud en continuidad con las enseñanzas tradicionales. A través de estas sesiones a distancia, el maestro acompaña a cada persona con la misma presencia, rigor y profundidad, ofreciendo un camino simple y auténtico para integrar el Qi Gong en la vida cotidiana.

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